miércoles, 16 de febrero de 2011

El Manifiesto Cluetrain

Hace 14 años atrás Rick Levine, Christopher Locke, Dock Searls y David Weinberger; todos ellos internautas adictos, visionariamente publicaron 95 tesis que condensaron con el nombre de Cluetrain Manifiesto, donde hacían referencia a ponerle una voz (y oídos) humanos a la tecnología.  Hoy confirma su vigencia desde ese lejano enero de 1999. Época en que las empresas veían acercarse el Y2K, ellos advirtieron de otros peligros aún más inminentes para los mercados.

Acertadamente Eduardo Vázquez (Director de recursos Estratégicos España en Arena Media Networks) dice: "La principal virtud de este tipo de obras es que van escribiendo, como si de capítulos se tratara, la propia historia de la evolución humana. El propio manifiesto cluetrain es heredero (y un capítulo más de esa historia) de libros como "La tercera ola" de Alvin Toffler, "La Galaxia Guttemberg" o "La Aldea Global" de Marshal McLuhan y ha dado pie a la publicación de innumerables obras que ahondan sobre sus tesis o construyen a partir de ellas, como el libro de Victor Gil y Felipe Romero "Crossumer" o "La nueva ciencia del Caos" del mismísimo Philip Kotler."


En síntesis diríamos que busca hacer más humana la comunicación entre empresas y personas, a la vez que concientiza en  las formas como la tecnología puede hacer más fácil este proceso.  Pero pone de manifiesto como este acceso tecnológico derrumba viejos paradigmas en la estructura jerárquica, aplanándola y transparenta la información (algo a lo que muchas empresas temen en realidad).  Por eso sus enunciados son un pedido a esos gigantes corporativos para que no tengan pies de barro y tomen en cuenta a las personas (no solo clientes, sino también empleados y proveedores) y sepan como integrarse con su comunidad y la valoren.

Por eso podemos reafirmar que la gente se reconoce como tal, por el sonido de esta voz.