domingo, 3 de abril de 2011

Tipografías, Fuentes, Letras (III)

Tipografía Veneciana
Llamadas también humanísticas, deben su desarrollo al boom de la imprenta, así para el año de 1500 (transcurridos aproximadamente 50 años invención de la tipografía), había más de mil imprentas diseminadas por toda Europa, y al llegar estas al Sur del continente, se redescubre la clásica escritura latina y sus letras con serifas (que son esos adornos que rematan en forma de vértice al final de las letras).  Data de 1465 y se fundamenta en el Humanismo de la época (revitalizando los clásicos griegos), tanto así que su modelo se basó en el tipo de letra que usaba unciales latinas en la Columna de Trajano.  Tuvo especial énfasis con Nicolás Jenson y más tarde con el trabajo de Aldo Manuzio (con la ayuda de Francesco Griffo) se perfeccionaron y estilizaron hasta llegar a los tipos Antiguos o Romanos.  De esta época datan fuentes como Bembo (1495, diseñada por Manuzio para el libro de Pietro Bembo-De Aetna).  Se crearon también las bastardillas (itálicas) basándose en el estilo cancilleresco de la época.
Son fuentes que en contraste con la "angulosa" tipografía gótica, es más bien redonda con serifas cortas y espesas; pero con un débil contraste entre trazos gruesos y finos.
Tipografía Romana Antigua
A partir del trabajo de Aldo (Manuzio) en Venecia, los fundidores de la época, perfeccionaron sus técnicas y con ello el trabajo logrado.  Los contrastes entre trazos gruesos y finos era más evidente, así como el perfeccionamiento de las serifas.  
Mientras todo esto sucedía, en Francia Claude Garamond, crearía una hermosa fuente que luego se impuso por fuerza propia como una de las más influyentes y usada hasta la Revolución industrial en el siglo XVII. A este tipo de fuentes se las denominaría garaldas por ser influenciadas por Garamond y Aldo.  Se identifican especialmente por tener un eje oblicuo.
Tipografía de Transición
Desarrollados a partir de la Primera Revolución Industrial en Inglaterra, se alimenta del espíritu de la "época de las luces".  Es claro el contraste de trazos gruesos versus los finos y las negritas (bold) tienen un eje casi vertical.  Gracias al apoyo que Luis XIV daría a los tipógrafos con el fin de encontrar una sucesora digna de la Garamond y fortalecer culturalmente al imperio Francés, se las conocerá también con el nombre de Reales.  Siendo un claro ejemplo de la industrialización cabe recalcar que en un sentido práctico lo que buscaron fue lograr que en una sola línea entrara el máximo número de caracteres, siendo su ápice en forma de gota y las minúsculas serán más altas que sus predecesoras.  Acaso es por estas características que el periódico Times la usó dándole fama a nuestra tan conocida Times New Roman.
Tipografía Moderna
Ya para finales del siglo XVIII e inicios del XIX, se estaba en la capacidad de tallar y fundir caracteres con un gran contraste entre trazos gruesos y los extremadamente finos.  Cabe también recalcar su profunda modulación y la gran calidad de sus remates en sus gracias horizontales.  Napoleón las usó para diferenciarse de las monarquías y fueron llamadas Didonas en honor al grabador francés Fermin Didot (1784) quien fue el primero en crear estos nuevos tipos, pero también gracias al perfeccionamiento del italiano Gianbattista Bodoni (1788).
Tipografía Egipcia
Llamadas así no por su lugar de origen, sino porque es en el siglo XIX que se dan los hallazgos arqueológicos en Egipto, y es el fundidor Robert Thorne, quien apegándose a esta moda las bautiza así.  Son conocidas también con el nombre de Mecánicas, por sus gruesos y grandes remates de serifas rectangulares que tienen casi el mismo grosor que los bastones de las letras y escaso contraste en los trazos, dándole una apariencia monolineal y de rasgos achatados.